una larga cabalgata
11 agosto, 2009
Esta mujer asiatica no deja a este guarro ni descansar, cabalga y cabalga sin parar, hasta dejarle la polla rojacomo un tomate. Tambien el tio no se queja mucho, con la visual que tiene, un par de tetazas que parecen ser esculpidas a mano. Al final cuando esta por eyacular se sienta en la cama y ella se arrodillada, le pide que le de su lechita.

